martes, 6 de marzo de 2012


Pude ver con mis propios ojos un camino hecho por alguien. Pero no como tantos otros.
En el medio de la serranía...bello, simplemente bello.

Desde Quillinzo, con esos colores austeros que se vuelven maravillosos de repente, hasta allá, si si ...allá..jaja! del otro lado!

Desde el lugar de las aguas curativas hacia el pueblo se va por un sendero de tierra, unos ocho kilómetros separan el campo de la "ciudad" y en el medio...magicamente, se abre una encrucijada que te lleva a Vallecitos, a Vallecitos y mas allá también...si si del otro lado!

Hicimos el camino, con un muy buen amigo, de esos para querer...

En una charla amena que de repente comprometía a alguno de los participantes...pero que no nos hizo sonrojar..
Tal vez hubiese sido mejor sentir pudor en algunas conversas, en alguna aneda ..!! pero no, se dió así.

La tierra prometida, para ella estaba del otro lado de las sierras cordobesas...él, había encontrado con su GPS un camino alternativo que ella al principio no disfrutó nada
Y que después con pocas palabras y susurradas agradeció con el alma.

Iban a ver un trozo de tierra
Un trozo de tierra cargado... que digo?? cargadísimo!!!! de promesas, de sueños, de luchas y de vida....
De historias compartidas que hoy parecían tan lejanas..y lloró de emoción,
Lloró sin contener ni una lágrima,
Sin avergonzarse,
Lloró como un niño, como una madre primeriza.


Y él...él... compartió sumisamente este sentir,
Era un ser humano de los que llamamos sensibles, simplemente sensible, perfectamente sensible.

Llegaron a destino, pisaron tierra firme, miraron todo.
El paisaje es único..es avasallante.

El sol los castigo el tiempo que allí estuvieron; que no fue mucho, y ella completa volvió al vehículo, habiendo sacado algunos cactus que con orgullo le regalo a él
Repitió... repitió y creyó que provincia tan generosa, Córdoba...!!!
Que pecado no animarme a tí...

No hay comentarios:

Publicar un comentario